Tratamiento Reiki
Realizar un tratamiento REIKI es recordar a cada una de las células del cuerpo su origen divino. Es hablar desde tu Yo divino a la inteligencia divina de aquello que te rodea. Sobre todo, es dejar en manos de la clara luz aquello que sientes que necesita recuperar la armonía natural.
Cada sanación REIKI es única, completamente personal, no podemos crear un plan de trabajo, debes tener la mente en una apertura que cada terapia sea igual que la primera.
Abre tu mente, tu corazón y tus manos a recibir y canalizar la energía REIKI.
Deja a un lado las expectativas y permite que la misma energía REIKI te guíe y te mueva las manos.
Habrá momentos que sientas que quieres permanecer con las manos más tiempo en un lugar y otras menos, a veces no querrás poner las manos en ciertas zonas, perfecto, fluye con la energía y siéntelo.
Durante todo el proceso, déjate llevar.
