Nuestra energía y la energía Reiki
Al principio es normal intentar demostrar a otros lo que uno sabe, entonces intentamos “sanar” “ayudar”. En el caso del REIKI esto no debería ser así, simplemente ponemos la situación, a la persona “en manos” de la energía REIKI. No hay ninguna guía, ni intención por parte del reikista.
Es importante tener esto claro para no perder nuestra propia energía y permitir que sea la energía del Universo la que canalicemos.
Cuando realizamos sanaciones con REIKI nos sentimos con más alegría, nos recargamos y nos equilibramos.
Cuando realizamos sanaciones con nuestra propia energía nos sentimos agotados, tenemos más hambre, nos sentimos más enojados y preocupados.
