OKUDEN ~ NIVEL II ~ CONOCIMIENTO PROFUNDO
Tras un año de trabajo en el nivel de iniciación, el reikista suele estar preparado para la segunda iniciación.
En esta enseñanza uno recibe una apertura de los canales para dirigir la energía sutil REIKI hacia un nivel más profundo. De manera general es aquí cuando empezamos a recibir los Kotodamas pues es en este momento cuando aprendemos a valorar y respetar lo sagrado de los símbolos, su historia. Sin embargo, muchos maestros creen que es adecuado iniciar en el primer nivel en algún símbolo sagrado para que la persona tenga una herramienta con la que trabajar.
Poco a poco con el trabajo de este nivel aprendemos la apertura de la energía, el trabajo en los canales, el trabajo en la atemporalidad, pudiendo realizar sanaciones más allá del tiempo presente y del lugar en el que nos encontramos.
Es probable que encontremos diferencia en los símbolos de una escuela a otra, sin embargo, debemos aprender a familiarizarnos con un símbolo hasta integrar su significado de una forma profunda ante de
comenzar a atender otros símbolos.
Cuando más practicamos REIKI en este nivel, más percibiremos la apertura de canales, los seres y los planos sutiles, la energía en nuestras manos. Incluso podremos, a través del trabajo, ir teniendo más visiones reveladoras y tener más momentos meditativos espontáneos.
Sobre todo, es importante no aferrarnos al trabajo ni a sus resultados, utilizar los tratamientos REIKI siempre como medio y no como camino. El camino es la armonización natural de nuestro cuerpo, de nuestra mente. El REIKI es una llave para tal objetivo. Lo mismo debemos liberarnos de todas las expectativas personales de una forma clara. Es posible que en el primer nivel sea un requisito que se ha practicado, entonces a lo largo del trabajo personal en el Nivel II lograremos liberarnos de tal obstáculo en nuestro camino de vida.
Entrega REIKI cuando sientas que es adecuado. No cuando te pidan, no cuando sientas que has de hacerlo por obligación, que el REIKI sea un regalo de abundancia y amor, sin limitar sus posibilidades.
El conocimiento profundo de este nivel se basa en el servicio. Podemos comprenderlo a través de los dos símbolos clave y avanzados que se entregan:
SEI HE KI: purificación y armonía de la energía vital
Sei: purificación; He: armonía; Ki: energía vital
HON SHA ZE SHO NEN se traduce como: sin pasado, presente o futuro; y como la divinidad que hay en mí, saluda a la divinidad que hay en ti, más allá del tiempo y el espacio.
Hon: centro, esencia, origen; Sha: luminoso; Ze: avanzar por el camino correcto; Sho: propósito, sabiduría, honestidad; Nen: paz
Con estos estados mentales, el reikista trata de invocar, no un ser, sino un estado de conciencia. A través del símbolo Sei He Ki, el iniciado busca purificar los canales, permitir que la energía fluya.
Busca ser él mismo un canal luminoso y armonioso. Esta invocación se utiliza ante problemas emocionales, psíquicos o desequilibrios en general. Para recuperar la alegría, el bienestar y la razón de vivir.
Con el símbolo Hon Sha Ze Sho Nen, el iniciado recuerda que todos somos divinidad. Que la divinidad está en todo momento, en todos los lugares, en todo. La divinidad es atemporal y trasciende las barreras del espacio. Saluda al Ser, a la divinidad más pura, a la esencia del otro, sobre todo cuando se encuentra perdida. Se utiliza comúnmente para trabajos a distancia, pero es realmente eficaz para personas “fuera de sí”, que han perdido el rumbo, cuyas vidas han perdido la cohesión y necesitan enfocarse.
Nuevamente los símbolos solo son herramientas que en su momento se entregaban únicamente cuando el iniciado, al verse un poco torpe, no lograba conectar con dichos estados de manera natural.
El segundo nivel es integrar estas dos sabidurías:
Que todo fluye, y que el amor y la luz están más allá del espacio y el tiempo
