Reiki y Sanación Consciente
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Aprendiendo a escuchar tu interior

Según trabajas, aprende a escuchar, a comunicarte, desde un auténtico respeto con la verdadera enseñanza.

Es muy probable que a través del camino recibas tus propios Kotodamas. No significa esto que aquello que recibas es más válido que los Kotodamas conservados desde el pasado. Si es cierto que el tiempo cambia y con el tiempo debemos actualizar el trabajo, aun así, Lo Absoluto no cambia. La comunicación con lo divino de hoy, seguirá siendo la misma que hace millones de años, pues la luz divina es la misma.

Antes de negar el uso de los antiguos sonidos de poder, más allá del camino que elijas, respétalos como medios para conectar desde la fuente.

Es mucho más probable que aquello que recibas no te lleve a un estado más profundo a tu meditación, si no que te conduzca a una sanación más personal, afín al momento que vives, o a un estado que necesitas tener para comprender o equilibrar algo en tu interior.

Imagina un sonido, el sonido de la fuente divina, millones de ángeles cantando el mismo canto, millones de años el sonido expandiéndose en forma de geometría sagrada. Este sonido, este canto o esta geometría, permanece intacta en todas sus manifestaciones.

Respetar los Kotodamas es respetar el camino o la llave que te conduce a una comunión directa con lo divino.

Cuando tras tu experiencia recibes tus propios Kotodamas, está bien, son sonidos, formas, que te ayudan a tu propia conexión en un momento determinado. No significa eso que estas imágenes que veas o sonidos no sean válidos, sino que no por recibir tus propios Kotodamas debes creer que descubriste un camino más rápido para comunicarte con lo divino. La comunicación divina siempre es personal.

Recuerda igualmente que, a lo largo del camino interior, el camino del autonocimiento, es muy normal encontrarse con obstáculos que debemos superar. Uno de estos obstáculos muy importante es el orgullo. Por ello, siempre que recibas un mensaje, una comunicación, una imagen, plantéate qué parte de ti se beneficia realmente de ese mensaje, y si es el ego, desecha el mensaje inmediatamente sin darle más fuerza. Si el mensaje recibido te ensalza por encima de otras personas, te convierte en “mejor” Maestro que otros, o te lleva a creer que tú eres quien está sanando, recházalo, apártalo.

Atendiendo y riéndote de cómo tu ego intenta crear una trampa más en el camino.

A veces puede ser incluso que el mensaje sea verdadero y nuestro sentimiento de baja autoestima no permita creer en él, en cuyo caso comprueba que ninguna pequeña duda te aparte de tu camino.

Existen muchos estados en la meditación, muchas experiencias. En un principio no te apegues a ninguna de estas experiencias, fluye con ellas y conviértete en la persona que experimenta, que se permite acoger en el Universo.

Que tu meditación sea en un primer paso, aprender a relajarte; en un segundo paso, aprendes a descansar en Dios, en un tercer paso, fundirte con lo divino.

En ese abrazo, conocerás el lenguaje del Universo.