Linaje
En toda enseñanza, preservar el linaje es igual a respetar el trabajo de nuestros antecesores y mantener la enseñanza intacta.
Cuando admiras y respetas el linaje de tu vida, de tu camino, de tu enseñanza, estás permitiendo que la energía de la verdadera enseñanza te sea descubierta desde su origen hasta ti.
En muchas ocasiones se te desvelarán enseñanzas únicas, nuevas, y así está bien también. Cambiar el camino, transformarlo a fin de que sea más afín a ti y a tus necesidades personales, pero de igual forma, en cada momento, respeta a las personas que te han entregado la enseñanza pues ellas son, desde su ser, las verdaderas guardianas de tu trayectoria.
Así, el día que recibes tu iniciación REIKI, tu maestro se hace responsable de tu camino y lo que tú hagas con tu transmisión. Si degradas la enseñanza, tu maestro es responsable, si expandes y cultivas de forma adecuada la enseñanza, igual, tu maestro es responsable. Así ocurre con cualquier enseñanza.
Cada enseñanza tiene sus guardianes, aquellos que sostienen el gran linaje que une la enseñanza que a ti te llega y cuidan la enseñanza para que se mantenga intacta.
Recuerda que la creencia de que es mejor estar más cerca del origen del linaje para tener una enseñanza más pura es falsa. Tu linaje te alimenta, te protege y te cuida ante los desafíos del camino.
Cada paso que das, lo das sobre una de las huellas de aquellos que te entregan la transmisión REIKI desde su origen hasta este momento. No hay linajes mejores ni peores, cada uno tiene aquel que necesita.
Es posible que no valores tu linaje y necesites recibir más iniciaciones REIKI, has de saber que REIKI se lleva en el corazón, más allá de las escuelas y los títulos. Y cada vez que recibas una iniciación o una enseñanza REIKI, de un libro, de un Maestro, de un iniciado o discípulo en el camino, simplemente abre tu corazón a la experiencia de transformación y sanación interior.
Mikao Usui entregó la maestría a 21 maestros de los cuales sólo a uno lo eligió para que continuase extendiendo la enseñanza: Juzaburo Ushida. Casi 90 años después de su fallecimiento, miles de maestros hemos sido iniciados y estudiamos el camino que él inicio con respeto y agradecimiento profundo. Al poco del fallecimiento de Mikao Usui el 9 de maro de 1926, Chujiro Hayasahi se separó de la escuela Usui Reiki Ryoho Gakkai creada por Usui Sensei e inicia su propia línea llamada Hayashi Shikin REIKI Kenkyukai del sistema Hayashi.
Chukiro Hayashi fue un antiguo médico naval militar, un hombre recto, con una conducta impecable.
Su forma de trabajar era muy científica y recta.
Abrió una clínica en Tokio donde practicó durante años y a veces en sesiones de más de 10 horas con pacientes graves. Así pudo descubrir como el REIKI primero te ayuda a ir a la raíz del problema encontrando causas emocionales y mentales, traumas, experiencias. Luego continúa equilibrando de una forma general los cuerpos sutiles, dando más fuerza y una mejor actitud ante la vida, por último, ayuda en el equilibrio global.
Cuando Hayashi fallece ya había cerca de un millón de practicantes en Japón.
Chukiro Hayashi aprendió del maestro Usui Sensei que no hay que regalar el REIKI. Así le enseñó Usui Sense:
Primero dirígete al espíritu y luego sana lo físico. Hay que tener un cuerpo sano y una mente sana para que un hombre esté completo, y recuerda que los mendigos carecen de gratitud por lo que no debes darles más tratamientos ni cursos de forma gratuita.
El Maestro Hayashi inicia en Maestría a la Maestría Hawayo Takata, una maestra norteamericana de origen japonés que buscó sanación personal en la clínica del Maestro Hayasi encontrando, no sólo sanación en su cuerpo, sino un camino de vida que difundiría con amor durante el resto de su vida.
La Maestro Hawayo Takata era un ejemplo de humildad y belleza. Una mujer criada en un entorno muy humilde, compasiva, muy trabajadora y con una gran visión, entregó el REIKI que llegó a nosotros como un regalo que, a ella, afortunadamente, le salvó la vida. Su historia es un ejemplo de superación y ternura que a todas las personas conmueve. Trabajando desde niña en los campos de cultivo de azúcar, en seguida se quedó viuda con dos niñas pequeñas y en una pobreza extrema.
Enferma y sin rumbo en la vida regresó a Japón a avisar a su familia. En Japón la encontraron piedras en la vesícula, un tumor muy maligno y una enfermedad pulmonar. Justo antes de entrar al quirófano sintió que no tenía que operarse y empujada por el cielo llegó a la clínica del Maestro Hayashi, quien llegado el momento la eligió entre todos sus discípulos para que continuase su labor.
El Maestro Hayashi elegantemente se quitó la vida el 10 de mayo de 1940 para evitar formar parte de un conflicto militar y político que le reclamaba la vida de una forma u otra. Al quitarse la vida, según él sintió, preserva el espíritu noble del linaje REIKI sin empañarlo con su pasado militar y político familiar. Antes de fallecer habló de lo que ocurriría en la guerra y fielmente ocurrió según sus palabras.
Igualmente bendijo a sus 16 discípulos más cercanos. Un año después de su muerte, sólo había 5 maestros vivos iniciados y bendecidos por Hayashi. Y 40 años más tarde, la Maestra Takata fallece en 1980 e inició a 23 maestros en Estados Unidos y Canadá.
También podemos observar que Mikao Usui valoraba por encima de todo la sanación espiritual en un nivel emocional y mental, mientras que, con el tiempo, sus discípulos valoraron mucho más la sanación en un nivel físico.
