Para realizar cualquier tipo de desodorante natural, la base es bicarbonato. El bicarbonato eliminará el mal olor. Es mucho más potente que cualquier desodorante químico y sólo necesitas humedecer ligeramente el bicarbonato con agua y aplicar directamente sobre la piel.

Aun así, puedes hacer una mezcla más agradable y con un aroma a tu gusto:

3 cucharadas de bicarbonato (neutralizará el olor)

3 cucharadas de harina de maíz (base opcional para dar consistencia a la mezcla)

4 cucharadas de aceite de coco (antibacteriano)

10 gotas de aceite esencial a tu gusto (lavanda, árbol de té o limón) (aroma y acción antimicrobiana)