NEEM — Azadirachta indica
(Me limpio, me protejo y recupero mi soberanía vital)
Planeta: Marte · Saturno
Elemento: Fuego · Tierra
Energías
Purificación profunda · Protección · Desintoxicación · Límite · Sanación radical · Autodefensa
Aceite del médico interior. El neem no es suave: es claro, directo y profundamente restaurador. Actúa allí donde hay invasión, corrupción, infección o pérdida de integridad, tanto a nivel físico como energético.
Es un aceite de soberanía corporal: devuelve al organismo su capacidad de defenderse por sí mismo.
Este árbol se consideraba la medicina sagrada que lo curaba todo. Un árbol divino, regalo de los dioses que aliviaba el sufrimiento humano.
Cuenta la leyenda que durante el Samadra Manthan, los dioses transportaban el Amrita, el elixir de la inmoralidad al cielo. Durante este viaje unas gotas de este elixir cayeron sobre el árbol de neem, entregándole las propiedades medicinales y la capacidad del árbol para resistir enfermedades.
En otro mito se cuenta que el dios Sol se refugió en el árbol de neem para escapar de los demonios.
Es un bálsamo que te ayuda a recuperar el control con el propio cuerpo, defendiendo la vida y otorgando la salud.
Consideraciones
Niños: usar con mucha dilución.
Embarazo: evitar uso interno y prolongado.
Afrodisíaco: no.
Hipertensión: seguro.
Insomnio: no es sedante.
Adolescentes: muy útil para acné y límites emocionales.
Pieles sensibles: diluir bien.
Fotosensible: no.
Hormonas: puede modular desequilibrios leves.
Propiedades físicas
- Antibacteriano potente
- Antifúngico
- Antiviral
- Antiparasitario
- Antiinflamatorio
- Inmunoestimulante


